Funciones de una cuidadora de personas mayores

Cuando necesitas de una cuidadora de personas mayores, es importante que conozcas cuáles son sus funciones principales en la prestación del servicio, de esta manera tienes más claridad a la hora de contratarla y evitarás caer en la equivocación de solicitar tareas que no le corresponden.

Principales funciones de la cuidadora

Cuando contratas a una cuidadora, cuentas con una profesional con experiencia en ayudar y atender a las personas mayores, ya sea para cumplir actividades diarias, como para su cuidado, e higiene personal.

La cuidadora es responsable del bienestar del adulto mayor durante el tiempo que requieras de sus servicios. Esta profesión garantiza el cumplimiento de diferentes funciones que debes conocer, para saber qué tipos de soluciones proporciona en lo que respecta al cuidado del adulto mayor.

1.      Atender necesidades médicas

Una de las principales funciones de la cuidadora es evaluar las necesidades médicas del adulto mayor, para después atenderlas de la forma correcta, garantizando el mayor cuidado para su salud y bienestar.

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La cuidadora se encargará de crear y llevar un registro médico del anciano, evaluar los niveles de dolor físico, dar seguimiento a su estado de salud, llevarlo al médico y hablar regularmente con los profesionales de la salud que lo atienden.

Además, administra los medicamentos que requiere el adulto mayor, llevando un correcto control sobre la dosis y el horario de toma, vigilando siempre que no sufra de efectos secundarios.

2.      Necesidades básicas

Aparte de las necesidades médicas, la cuidadora atiende las básicas de cualquier adulto mayor. La profesional es capa de adaptarse a cualquier anciano, ya que sus necesidades y características de los ancianos son distintas.

Entre las necesidades básicas que atiende la cuidadora se encuentra la de preparar los alimentos según la dieta, ayudarlo bañarse y completar otras tareas de higiene personal, mantener limpia la zona donde duerme y pasa el tiempo, así como ayudarlo a vestirse.

Las necesidades básicas y la urgencia de su atención lo determinarán la cuidadora en su plan de acción, el cual puede modificarse cuando cambian las circunstancias del adulto mayor.

3.      Ofrece compañía

La cuidadora ofrece compañía empática y cercana al adulto mayor durante el tiempo que comparten juntos. Muchas veces, el anciano se siente solo, esto provoco que sufra de depresión y baje su estado de ánimo, incluso los lleva al aislamiento social.

Gracias a la compañía de la cuidadora, tanto en sus actividades diarias de cuidado personal como en las recreativas, el anciano se sentirá mejor consigo mismo, y se enfrentará con más ánimo lo que depara esta etapa de su vida.

La profesional mantiene una conversión amena con el anciano, lo escucha detenidamente y crea con él un vínculo de amistad y confianza, que puede aumentar su autoestima, seguridad y bienestar.

4.      Tareas domésticas

Se trata de un punto donde puedes confundirte, dado que la cuidadora no es una empleada del hogar. Hay tareas que el adulto mayor tiene que realzar, como sacar la basura o lavar los platos, por ejemplo.

En estas tareas, la cuidadora lo ayuda, dependiendo de su capacidad y autonomía, para asegurar que vive en un espacio limpio e higiénico. No está en su deber lavar las prendas del resto de los familiares, limpiar sus habitaciones o prepararles la comida.

Es importante conocer qué tareas domésticas no entran entre sus funciones, para evitar cualquier equivocación en la contratación del servicio.

5.      Traslado y movilidad

La cuidadora ayudará al adulto mayor con el traslado y movilidad, ya sea dentro del hogar como fuera de él.

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Lo acompaña a realizar paseos diarios, asistir a eventos para adultos mayores, o a realizar un trámite administrativo. Su acompañamiento es esencial para garantizar su seguridad y rápida atención ante cualquier emergencia.

Esto resulta imprescindible cuando el adulto mayor sufre de alguna discapacidad física que le impide moverse con total libertad. Además, se recomienda contar con una cuidadora con conocimiento en la rehabilitación física, o con experiencia en el cuidado de ancianos en un estado inmóvil.

¿Qué límites tiene la cuidadora de ancianos?

Cuando vas a contratar a la cuidadora de adultos mayores de Wayalia en Madrid, debes conocer cuáles son los límites que no debe cruzar en la prestación de su servicio.

El servicio de la cuidadora es personalizado y se adapta a las necesidades del adulto mayor, sin embargo, hay determinados límites que no debe sobrepasar, ya que están fuera de sus obligaciones y responsabilidades.

La cuidadora de adultos mayores no es una empleada del hogar, sus funciones están limitadas a la asistencia del anciano, por lo que no puede limpiar la totalidad de la vivienda, o atender a otros miembros de la familia.

Tampoco se lo puedes exigir, si sufre de un accidente o daño durante la realización de estas tareas, el problema es mayor para ti.

De igual manera, los asuntos personales del adulto mayor con sus familiares no entran dentro de sus responsabilidades. Intervenir en estas situaciones está injustificado y es innecesario.

La cuidadora no debe tomar decisiones importantes a nombre del anciano. Si el adulto mayor no puede hacerlo, tienes que tomar la decisión tú en su lugar.

Gracias a las funciones de la cuidadora de adultos mayores, cuentas con una profesional que brindará la mejor atención y cuidados al anciano que viva en tu hogar, permitiendo que disfrute de una mayor calidad de vida.